Cristopher Plummer representa en su papel del magnate John Paul Getty al capitalismo en todo el sentido de la palabra y tomando en cuenta que en Todo el dinero del mundo este personaje es más principal que el de John Paul Getty III que fue secuestrado en Italia en 1973 o el de su madre, así que se puede decir con libertad que el último trabajo de Ridley Scott es más bien una película sobre el capitalismo y plasmándolo en su forma más feroz no ha tenido motivo de recurrir a los dramas característicos de Wall Street.
La escena del secuestro en Roma que se filmó en blanco y negro detonó un retrato fracturado ya que se trata de un filme desnivelado en el que al líder del clan Getty trata de una manera despiadada a su propia familia y además en el vaivén temporal podemos ver un episodio sobre 1948 cuando Getty comenzó a hacer su fortuna a base de los pozos petrolíferos y queda claro que el petróleo y el capitalismo son dos conceptos que todo el tiempo van de la mano.
Además de todo, Todo el dinero del mundo es una película en la que algunos personajes están de más como el interpretado por Max Wahlberg, además algunos hechos reales están muy novelados y que decir de los personajes forzados como el de Romain Duris, pero debemos recordar que esto es simplemente una crítica y debemos dejarle todo a Spacey y preguntar cómo es que se puede rodar una superproducción como esta en tiempo récord a lo que adjudicamos los errores o las malas escenas.
Comentarios (0)
Últimas Críticas